LA OBLIGACIÓN DE ESCRITURAR

$40.00

La obligación de escriturar
Autor: Mosset Iturraspe Novelino
Editorial: Ediciones La Rocca
Año: 2001
Páginas: 448
Encuadernación: Rústica

SKU: 950-9714-57-7 Categoría:

Descripción

El juicio de escrituración, a partir del boleto de compraventa, se presta, como pocos, para una exposición conceptualista. De a cuerdo con la normativa vigente, que este enfoque realista respeta, quienes celebran un boleto de compraventa inmobiliario: a) celebran un contrato; b) lo cual significa que las partes no tienen en mira, en la economía del negocio, otro contrato posterior; c) no hay nada, en ese supuesto segundo contrato definitivo; d) ese contrato, el celebrado, no es otro que el previsto en la regulación de la compraventa como contrato de cambio, en el cual el vendedor se obliga a transferir el dominio de un inmueble y el comprador a pagar un precio en dinero; e) sin sujetar la validez del contrato, así tipificado, a solemnidad alguna; regulándolo, como negocio informal; el cual pueden las partes celebrar con entera libertad de exteriorización o solemnidad; f) ese boleto, pese a la plenitud de los efectos obligacionales, propios de una compraventa inmobiliaria, no es suficiente, o no tiene aptitud para transmitir el dominio de la cosa vendida.

Todo ello permite concluir:
1) que la escrituración pública no es más que formalidad para el dominio, para su transmisión;
2) escritura pública no es sinónimo de hacer un contrato, distinto o definitivo, sino de hacer algo objetivo, la exteriorización requerida por el título al dominio;
3) que la obligación de escriturar es una de las obligaciones que nacen de la compraventa inmobiliaria, junto con las otras, que conforman el ramillete o paquete obligacional;
4) por tanto, el juicio de escrituración es la pretensión que se hace valer ante la justicia institucionalizada o privada tendiente a lograr que se satisfaga ese particular deber.
5) que la obligación de escriturar puede ser el único deber pendiente de cumplimiento, estando ya pagado el precio de compra y entrega la cosa;
6) que esa obligación de escriturar es susceptible de cumplimiento específico forzado, por un tercero, el juez, ante la negativa de una de las partes;
7) que escriturar ha dejado de ser algo personalísimo, infungible, que incumplimiento no posibilita otra salida que la resolución;
8) por el contrario, el juez podrá disponer en estos casos que se otorgue al comprador la escritura traslativa de dominio;
9) se prevé la posibilidad y en la especie se exige ese cumplimiento del pago del precio compra en todo o en parte; como la doctrina y la jurisprudencia aluden a la entrega de la cosa al comprador del fallido;

El del boleto como contrato de primer grado o preliminar, que que obliga a celebrar el contrato de cumplimiento o de segundo grado, a los fines de ejecutar los actos jurídicos destinados a la transmisión del dominio, brindando las formas que la ley exige, satisfaciendo los requisitos de tradición y de la inscripción inmobiliaria, a los efectos de que el título se perfeccione frente a los terceros. En rigor a nuestro juicio, recepta el distingo entre contrato obligacional y título al dominio.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “LA OBLIGACIÓN DE ESCRITURAR”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.